Cerró la puerta y se dirigió a la sala.
Se sentó en el sillón más grande, colocando la caja encima de la mesa baja frente a ella.
Inhaló profundo y al exhalar, abrió la caja.
Sacó una carpeta gruesa. La misma iba envuelta en un sobre gigante de plástico con el logotipo de una empresa internacional de encomiendas.
La carpeta llevaba el logo de Davison & Asociados. Abrió y leyó los titulares de casa documento.
—¿Registro contable? —susurró para sí.
Las planillas repletas de números, al parecer, m