Los meses pasaban como el recorrido de un tren sin paradas. Los esposos, dedicados a cumplir con sus tareas en la fundación y la desolada, casi derruida empresa Davison, no se detenían en sus quehaceres.
Carla contrató a una excelente empresa de recursos humanos, datos suministrados por Lenis Evans desde La Ciudad. Maximiliano quedó impresionado por la agilidad de dirigir y gerenciar de su esposa. Vio en ella algo que no pensó jamás ver, ni siquiera buscando o intentando, menos analizando. Vio