A Carla le fascinaba muchísimo nadar y la última vez que lo hizo fue esa noche desafortunada en la que su vida cambió y dio un giro importante.
A pesar de todo lo ocurrido y lo que estaba por enfrentar, ella entendía que los traumas se liberan enfrentándolos y regresar a la pileta y al nado era una forma de conseguirlo.
No solamente llevó su bañador, el cual era una pieza doble de bikini y sostén de color dorado. También llevó su teléfono celular para no estar incomunicada y así, de igual maner