BRENDA
CAPÍTULO 20
—Ignacio, ¿podríamos hablar un momento? —la señorita Reyes me miró de reojo pero le sonrió a mi jefe.
El señor Valente se tensó pero asintió, por una parte me desanimé y al mismo tiempo me entró un poco de pánico ya que me dejaría sola, pero eso ya era decisión suya.
—Volveré en un segundo. —susurró en mi oído, me limité a mover la cabeza en asentimiento y él se alejó con la mujer rubia que sonreía como nunca.
Seguramente cree que tiene unas posibilidades para dejarme de lado