BRENDA
CAPÍTULO 18
Me sentía incómoda al tener tantos ojos sobre mi, y lo que más hacía palpitar mi corazón a millón era la mirada pesada de Valentina Valente, ella en el tiempo que transcurrió desde que salimos del despacho con su madre, no dejó de tener sus ojos sobre mi.
Era como si estuviera juzgándome con la mirada, esperando que diera algún paso en falso para después descuartizarme con palabras. Sabía que se mantenía a raya por Nathan, mi jefe me había comentado de que no temiera por al