HAILEY
Un torbellino de murmullos llenaba la sala del consejo mientras las voces se alzaban en discusiones acaloradas. Alrededor de la gran mesa redonda se sentaban los representantes de las distintas especies: lobos, vampiros, brujas e incluso hadas, con expresiones que mezclaban terquedad y miedo.
Yo ocupaba la cabecera, mi posición como reina consolidada por nuestras tensas alianzas.
—¡Basta! —exclamé, y mi voz cortó el ambiente cargado como una hoja afilada.
Todas las miradas se volvieron h