ISAIAH
Me encontraba en el borde del acantilado, contemplando las tierras de la manada, y el aire nocturno estaba cargado de un temor opresivo. Aunque la luna brillaba sobre el bosque, no lograba hacerme sentir mejor. Había estado teniendo imágenes cada vez más exigentes y vívidas, como si el propio tejido del destino se estuviera desgarrando ante mis ojos. Cerré los ojos y me concentré, permitiendo que las pistas del futuro me guiaran. El mundo a mi alrededor se volvió borroso en una calma inq