RYAN
El último día de la ceremonia de apareamiento fue un espectáculo grandioso. Toda la manada bullía con los preparativos para el gran banquete y el aire vibraba con anticipación. Sin embargo, a mí nada de eso me importaba; solo podía pensar en Hailey. Sus palabras de la noche anterior resonaban en mi cabeza: sin lobo, paria, peligrosa, mentiras… todo. No necesitaba verla para saber la verdad; el sutil rastro de su aroma que impregnaba a Flora me decía que Hailey no era solo mi pareja; era es