Un mes después.
Arianna había observado que Michael se había alejado un poco de ella, a pesar de que continuaba siendo amable, su mirada era diferente; Emilia le había aconsejado dejar el tiempo correr y ella accedió tristemente a seguir el consejo de su tía.
—No te sientas afligida, mi niña —le manifestó Emilia a Arianna para subirle los ánimos—. Recuerda que su partida a Londres se acerca y, sin duda, la planificación de la fiesta debe estar tensa.
—Todavía falta un par de meses.
—A pesar