Angelina ya se encontraba junto a Marianne, ambas yacían recostadas en la hierba observando el cielo, buscando formas de animales en las nubes; Angelina le había contado a Marianne sobre el libro que le había estado leyendo Michael, logrando emocionar a Marianne que ya esperaba con impaciencia al muchacho para que terminara de contarle a ambas el desenlace de aquella historia. El ruido de las hojas secas al entrar al contacto con las pisadas anuncio la llegada de su anhelado visitante.
Ange