Clara.
La mansión era muy grande, tanto espacio en vez de darle paz a Clara, sucedía todo lo contrario ¡La asfixiaba! Se sintió tranquila al ir con William a dar una vuelta a su taller, había más escoltas y todo marchaba bien, entonces deseo irse esa misma noche, pero el duque lo prohibió de igual manera William.
La mujer respiró profundamente y decidió abandonar la estancia, empezó a dar un paseo por los amplios pasillos ornamentados con magníficas pinturas y alfombras que solo un noble podrí