Me estire de lo cansado que me encontraba luego d euno arduo trabajo en la computadora, verla salir con su rostro apagado me hacia sentirme un hombre muy frio, tome mi saco y sali a decirle una ultima cosa antes de recogerla y llevarla a casa de mis padres a la siguiente noche, caminaba descalsa y muy lento como si mirara un agujero que no tuviese salida.
—¡Espera! —Le grite desde la puerta.—Te recogere antes de las 4.
—Como ordenes.—Fue lo unico que respondio.
La mañana siguiente me levante