—¡Hola cariño! te hecho de menos, has llegado a tiempo ¿al igual que yo me echaste de menos?—Corri hasta el auto con una sonrisa de oreja a oreja.
—¡Wow estas hermosa! sabes lo mucho que te extraño y no esperaba la hora para verte.—Le segui el juego, me fije en que su madre nos veia por la pequeña ventanilla.—Sigue, llegaremos tarde.—Le abri la puerta del auto ayudandola a acomodarse.
—Gracias por ayudarme.—Le dije al montarme al auto.
—Es lo menos que puedo hacer.—Me respondio.
—¿Crees que