Escuché que alguien había entrado a casa me asusté, pero me tranquilicé cuando vi que era Kaleth, le iba a reclamar, pero no tenía caso ya estaba acostumbrada a que lo hiciera, no había cambiado la cerradura era como si esperará que en cualquier momento él entrará a mi casa.
—Hola Mariam, no quería molestarte, ni asustarte, solo quería venir a ver que estuvieras bien, esperaré un par de horas y me iré. —afirmó sinceró —¿cómo te ha ido con Fernando? —preguntó —¿tú qué piensas? —crees que sabe qu