88. MI RESPUESTA
En unos minutos, Raquel será oficialmente una hija de Dios. Tengo la certeza de que será bautizada y recibirá el cuerpo de Cristo sin que ocurra nada perturbador, y aun así, siento que me encuentro al borde de un abismo con los ojos cerrados, a punto de dar un salto de fe.
¿Me estoy esforzando por abrir los ojos antes de lanzarme a ese avismo? No lo creo.
En uno de los salones alternos de la iglesia, me preparo para asistir al padre Andrés en la ceremonia. Pero cada vez se hace más evidente que