52. LA REINA EN JAQUE
La realidad que descubro supera con creces mis peores imaginaciones. Peleas clandestinas: obligan a licántropos a luchar entre sí hasta casi la muerte. Estoy seguro de que las ganancias etiquetadas como "misceláneas" en el libro contable de esta hacienda provienen de esa monstruosidad.
Con paso firme, me dirijo hacia la casa, dispuesto a confrontarla. El encuentro en su sala de tejidos, rodeado de finos hilos y tapices que contrastan grotescamente con sus acciones.
—¿Qué deseas? —pregunta altan