32. REGRESA A LA CAMA DE TU MARIDO
Tras terminar la cena, todos pasan al comedor, así que los sigo no queriendo ser el primero en retirarme, menos estando el tal Jaime aqui. Es un compañero de trabajo de Iván Felipe, puede que escuche algo que sea importante.
—Sigo algo débil, me retiraré temprano —anuncia Marta con voz dulce pero firme. Su esposo, atento, se pone de pie y le ofrece su mano.
—Como quieras, amor. No tardaré mucho —responde con una sonrisa cálida antes de besar delicadamente su mano.
El gesto, tan cargado de tern