—¿Estás segura de que quieres hacer esto? Ya tienes como un centímetro y medio —dijo Valeria acariciando la cabeza de Kali con indecisión—. Pensé que querías dejarlo crecer.
—Y quiero dejarlo crecer —respondió Kali—, pero esta noche es demasiado importante, y no quiero desperdiciarla por un centíme