De repente un vaso de licor entró en su campo de visión y Elliot lo tomó sin soltar a Kali. Emma se sentó frente a él y los miró por un minuto antes de sonreír con un poco de tristeza.
—Entonces… ¿todo esto fue idea tuya?
Ella negó con cansancio.
—No, yo solo estaba en tu casa en el momento equiv