—Entonces regresarás a la India conmigo —sentenció mirándola—. Eres una mujer divorciada ahora, eres la deshonra de nuestra familia, y como tal debes cumplir tu penitencia. ¡Eso es lo que estipula el contrato!
Elliot abrió la boca para contestarle, pero antes de que pudiera hacerlo, ya la lengua de