—¡Estás completamente loca! ¡Me vas a matar un día de estos! —Rio como si estuvieran solos, como si Lilian y su pequeña comitiva de arpías no estuvieran frente a ellos, con las mandíbulas desencajadas por la sorpresa y la irritación.
—Oye, no te rías. Se supone que deberíamos estar ofendidos o algo