CAPÍTULO 82. Un hombre silencioso
Decir qué era lo que estaba haciendo Jake Lierberman a aquella hora de la mañana, en la privacidad de su oficina y con una mujer arrodillada frente a él, sería altamente inapropiado. Baste decir que intentaba sacarse de la cabeza la traición de cierta chica que le había roto el corazón, ese que aseguraba no tener.
Sin embargo, en el mismo segundo en que recibió aquella llamada del detective Norton, absolutamente todo lo demás dejó de existir. Durante los últimos seis años Norton había sido un