Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Connor se detuvo delante de aquel edificio y lo único que vio fue la expresión perdida de Kali, parada junto a esa maleta, enseguida supo que algo iba terriblemente mal.
Bajó del auto y se acercó a ella, haciéndola reaccionar al saludarla.
—Hola, Kali…
—Connor —respondió ella alargando la mano—. Disculpa que te haya hecho venir pero no sabía a quién más llamar…







