Mundo ficciónIniciar sesiónElliot sabía lo que eran: pesadillas, de las peores, de las que no podías salir solo. Saltó a la cama de Kali y la sacudió hasta que la muchacha abrió los ojos, asustada. Tenía la frente perlada de sudor y el cuerpo tembloroso.
—Shshshsh… todo está bien… estoy aquí —murmuró quitándole el cabello de la frente y viendo cómo su pecho subía y bajaba con jadeos ahogados—. Esto







