Aquí es donde muero, ¿verdad? ¿Puedes decirles que quiero lirios en mi funeral, por favor? Y si mi hermana llora en mi funeral, serán lágrimas de cocodrilo. Esa chica se alegrará de mi partida. Y, por favor, encuentra a alguien que cuide a Pom-pom. Es mi bebé. Creo que voy a empezar a llorar.
—No te estás muriendo. Ahora escúchame, Violet —susurra Lincoln suavemente detrás de mí—. Vas a subirte al poste. Pero solo hay un pie de ancho para pararte, así que, cuando me suba, necesito que te quedes