Mundo de ficçãoIniciar sessão—A veces tienes razón, ¡qué fastidio! ¿Te lo han dicho alguna vez? —pregunta con un dejo de burla en la voz.
—Muchas veces —respondo con una amplia sonrisa, y muevo mis caderas de un lado a otro, con su pene ahora tan duro como una roca.
¿Cuidarás de mí en mi vejez?
—Ya eres viejo —le digo, bromeando con él.
—¿Tal como te gusto, verdad?—
Se lo cont&e







