En comparación conmigo, en el otro lado está Ella. Es nuestra chica fiestera y podría superar al más fiestero del mundo. Es un hecho.
No estoy segura de si se asentará, ni cuándo. Eva y yo somos de —pasemos una noche en casa—, Ella es más bien de —vamos dos semanas a Ibiza sin dormir—. Sí. Muy diferentes en ese aspecto.
Eva es nuestra chica serena, delicada y atenta. Más hogareña en general. Su estilo boho chic único la hace lucir súper cool. Me encantaría lucir su look de vestido largo y botas Doc Martens gruesas. Es hippie de corazón. Su impecable furgoneta VW restaurada también le da un toque extra a su estilo nómada. Solo la usa en los días soleados de playa.
Observo a Ella subirse su suéter negro con hombros descubiertos por encima de su largo, espeso y brillante cabello rubio hielo y acurrucarse a mi lado.
¡Maldita sea! ¡Estoy hecha polvo! ¡Qué día tan loco!
Pongo los ojos en blanco. —¿Tienes que trabajar para variar, Ella?—
—Eva no se equivoca—, añade Toni.
Ella entrecierra sus