—Dijiste que reservara cosas que te ayudaran a relajarte. Esta es una de ellas. Será divertido. —Se da una vuelta y se aleja con un paso ligero y alegre—. Nos vemos allí. Dos minutos. —Su voz rebosa alegría. Y desaparece.
¿Qué carajo está pasando ahora mismo?
—¡Oye, tío, la clase está a punto de empezar! —Un tipo corpulento con aspecto de hipster sale disparado del vestuario y desaparece por el pasillo en la misma dirección que Annerys.
«Maldito moño de hombre», murmuro, sopesando mis opciones.