Cuando Johannes deja a su hijo, se dirige hacia la mansión en dónde al llegar el olor a quemado llega a sus fosas nasales, así que entra y ve a su madre en el jardín verificando personalmente que las pertenencias de Anne sean vueltas cenizas, mientras en la sala, Aria está con su hija y esta, está jugando animadamente con un peluche dado por su tío, así que entra y ve a su hermana con una sonrisa que no llegaba a los ojos y a su padre sentado en su sofá mirando amenamente el periódico, así que