Capítulo 17. ¿Me enamoré de mi hada madrina?
En la mansión de Brad, el Narrador:
Jennifer, al ver la furia en los ojos de Brad y temiendo lo peor, lo detuvo colocando sus manos sobre el pecho de él, susurrando a su oído…
—¡Deja que lo hagan otros, sí! ¡No te rebajes! Por favor —rogó ella, mirando a este cariñosamente.
Esto fue nuevo para Brad. Nunca nadie le cuestionó sus decisiones, él daba una orden y los demás obedecían. Tampoco, le habían tratado con tanta ternura. Este asintió con su cabeza, dirigiéndose a Vicky.
—¡Te salvas por ella