Mundo de ficçãoIniciar sessãoLucí y yo nos comemos el desayuno como si fuéramos aspiradoras, mi madre nos regaña por no tener modales en la mesa, pero no le prestamos atención y nos dirigimos a la bodega que tiene ella en la casa, la abrimos y lo primero que nuestros ojos ven es mucho polvo, nos cubrimos la boca con un par de mascarillas para no ahogarnos con el polvo, avanzamos en le lugar y encontramos un par de estructuras de madera que parecen ser estanterías o libraras las sacamos







