NOCHE BUENA.
NICK.
Unos besos me despiertan y aunque al principio veo borroso, la imagen de Liz sonriente se aclara al paso de los segundos. Ella está despeinada, su cabellera negra cae y sonrío al ver tan bella imagen, se acerca y besa mis labios lentamente, como si no quisiera que este momento se acabara nunca, le correspondo de inmediato y como nuestros cuerpos lo piden, volvemos a unirnos y a ser uno solo.
Bajamos a la cocina, ella viste un pantalón de franela, un buzo con la imagen de un