En la Ducha...
Gerard Punto de Vista
Silvia, cubierta de postre, era el puto cielo. Había conocido mujeres que podían ser aventureras en la cama, pero había algo en la efervescencia y la naturaleza aventurera de Silvia que lo hacía aún más excitante. Esta noche, también estuvimos pegajosos.
—Vamos. —Me puse de pie y la ayudé a levantarse.
—¿A dónde vamos?
—A la ducha. —La tomé de la mano y la llevé al baño.
—Oh, mira la bañera —dijo mientras abría la ducha.
—La próxima vez. —Comprobé el agua y, pensando que e