Silvia Punto de Vista
Cada vez que me sentía triste por el hecho de que Gerard y yo ya no nos viéramos, me reprendía por ello. Se suponía que era una relación sin compromiso y, por muy engreído y difícil que fuera Gerard, había acabado enamorándome de él.
Me dije a mí misma que debía estar agradecida de que tuviera la fuerza de alejarse, aunque eso aumentase mi tristeza por el hecho de que pudiera hacerlo. Aunque una parte de mi corazón se había unido al suyo, pues estaba claro que él no sentía