Emeth ingreso a la habitación, observo a Dexter acostado en una camilla, llevaba una bata celeste.
Héctor estaba sentado en el sofá con las manos en el rostro, parecía algo preocupado y no era para menos, ese imbécil al parecer seguía sin entender la gravedad de la situación.
—Acaso te volviste loco Dexter, sabes lo preocupada que está tu madre en este momento, deberías de desistir de esta absurda idea.
—No tengo tiempo para charlar contigo, vete, ya tome una decisión.
Emeth sabía lo obstina