El auto se detuvo a las afueras de una cárcel de máxima seguridad, Aurora bajo lentamente.
Observo el lugar con atención, un escalofrío recorrió su cuerpo, trago grueso.
Camino hasta una caceta, donde se encontraba un oficial, estaba realmente nerviosa, su corazón latía con fuerza.
Quería salir corriendo de ese lugar, pero no tenía opción, era consciente de que ese imbécil podía delatarla.
—¿En qué puedo ayudarle, señorita?
Pregunto el hombre mirando a la mujer con curiosidad, era demasiado