Isabella estaba sentada en su oficina, había pasado un par de días desde que había despertado, se sentía mucho mejor.
Todo estaba volviendo a la normalidad, pero había un par de cosas que ella debía de tratar con Gianna, al mal tiempo era mejor darle prisa.
—Señora, el abogado le envía este documento —hablo Jimmy entregándole un sobre.
Una sonrisa asomó en los labios de la mujer, bueno debía de cumplir con sus planes, deshacerse de Gianna y conseguirle una buena esposa a su hijo.
Escucho pa