Gianna estaba sentada en el sofá, moría de aburrimiento, Héctor y su esposo se la habían pasado toda la mañana revisando documentos.
Se puso de pie y se acercó a la ventana, estaba distraída observando por la ventana, su teléfono empezó a timbrar, rompiendo el silencio del lugar.
Miró la pantalla, se trataba de su amiga, de seguro estaba preocupada por ella, era mejor no responder.
Debía de buscar una buena excusa, pensó para sus adentros.
Siguió admirando el paisaje de la ciudad, parecía qu