Belinda terminó de comer, estaba exquisito, limpio el escritorio y se sentó en el escritorio, miraba el sobre que Fabián le había dejado hizo una mueca y lo abrió
Dentro sacó una tarjeta que decía. –No será fácil, pero haré mi mayor esfuerzo para que me perdones… tuyo siempre “F”-
Ella rodó los ojos. “No sabía que el tipo era tan hablador”. Ella hablaba para sí misma
Belinda siguió trabajando hasta que escuchó la puerta, Fabian entró sonriéndole. “Ya es tarde, los empleados se han ido, debes i