C11-¿QUIÉN TE ENSEÑÓ?
Luna apenas había puesto un pie dentro de la mansión cuando Cassio se encerró en su habitación sin dirigirle ni una mirada. No preguntó nada, no hizo comentarios, simplemente la ignoró durante todo el viaje, dejándola atada como si fuera una carga.
Un empleado la condujo a lo que sería su nuevo hogar: una habitación que gritaba lujo y opulencia, pero para Luna, no era más que una jaula elegante.
Se sentó al borde de la cama con las manos apretadas sobre su regazo mientra