C12- DI QUE ERES MÍA.
C12- DI QUE ERES MÍA.
Sus manos la rodearon, una aferrándose a su cintura, la otra todavía enredada en su cabello.
El agua salpicó a su alrededor, y aunque su mente de Luna le decía que lo empujara, que no podía permitirse caer en su dominio, su cuerpo no respondió. Había algo en la intensidad de Cassio que la hacía querer rendirse, aunque solo fuera por un momento.
Cassio siguió reclamando sus labios con una urgencia que dejaba claro que no iba a detenerse. Sus manos comenzaron a recorrer su