C74- HEREDERA LEGÍTIMA
El comedor estaba iluminado por las risas mientras Melinda masticaba un pedazo de pan con entusiasmo. Silas la observaba con una sonrisa que suavizaba notablemente sus rasgos severos.
—¿Y bien, pequeña? —preguntó inclinándose hacia ella con ternura—. ¿Cómo dormiste en tu nueva cama?
—¡Era blandita como las nubes! —respondió la chiquilla con evidente entusiasmo.
Silas rio por lo bajo y agregó con tono afectuoso:
—Pues mañana mismo mandaré a decorar tu habitación de color r