C101-¿QUIERES QUE TE LO DEMUESTRE?
Elizabeth contuvo el rugido interno de su loba con todas sus fuerzas.
"No ahora...", le dijo, aunque cada carcajada de Aliya al lado de Gideon le arañaba los nervios. Su pecho subía y bajaba con violencia, y sus uñas se clavaban en la tela del mantel mientras lo veía pagar la cuenta con una sonrisa encantadora y Aliya se inclinó hacia él, lo tomó del brazo y con voz melosa:
—Podemos ir a un lounge privado en un hotel cercano... para seguir conversando.
Gideon