— ¡Genesis! - la joven que estaba disfrutando de un buen sueño en el sofá saltó inmediatamente cayendo al suelo, se sobó la frente por el golpe recibido por la caida - Genesis, maldita sea dónde estás - Escuchar la furiosa voz de su marido la hizo despertarse por completo, era cómo el rugir del Rey León.
Cuándo miro hacia arriba se percató de la presencia del demonio, Genesis se mordió los labios, Leandro se veía aterrador, era una clara amenaza para ella.
— ¿Qué ocurre? - Preguntó la joven c