El beta, después de subir a los cachorros y abrocharles el cinturón, salió con ellos del enorme castillo, debía encontrarles una actividad que se adaptará a ellos, pero joder, ¿cuál?
Camilo comenzó a preguntarles si había algo que les llamara la atención
— Landers, Lucian, ¿díganme que oficio les gustaría aprender? aquí en la manada pueden encontrar el que deseen
— Tío Camilo, ¿hay escuela para espías? yo quiero ser uno cuando sea grande — Landers, pidió emocionado
— No, no hay escuela d