El Alfa le advirtió y fue más que claro con la loba que no volviera a expresarse de sus hijos de esa forma o le arrancaría la cabeza
Luciano aventó a la loba hacia un lado, Artemisa, ella tosia con dificultad mientras se llevaba las manos al cuello tratando de aminorar el dolor, caro le había costado hablar mal de los cachorros del Alfa
— !Ahora desaparece de mi vista, no te olvides que aunque te nombre la luna de esta manada, no eres más que eso, no te quiero cerca de mis cachorros o de Isabe