Después de observarla dormir por largo rato, el Alfa Salvatore, tomó a su luna en brazos, la había vestido con una pijama de seda en pantalón y camisa, habían hecho el amor tan intensamente que ella estaba en un sueño profundo
El lobo pronto llamó al cuarto de sus cachorros
— ¡Levántate Lucian, están llamando a la puerta, ese de seguro que es papá, viene por nosotros para llevarnos a su manada!
Los cachorros saltaron de la cama y abrieron la puerta, en efecto ahí estaba su padre de pie frente