Capítulo 95. ¿Otra vez se perdió?
Erika se puso de pie, su expresión seria mientras observaba a Elisa, sus ojos chispeantes de la rabia. Rayito se levantó corriendo y escondió detrás del sofá acurrucándose como una bolita, su hermano Salva la vio y corrió tras de ella y la abrazó, lo mismo hizo Salva, cada uno se puso de un lado estando ambos dispuesto a protegerla.
El ambiente era tenso, pero Erika, tenía muchas cuentas pendientes con su hermana y quería cobrarse la factura, la miró con desprecio.
—¡La ignorancia es atrevida!