Capítulo 57. Decisiones erradas.
Aníbal no podía creer lo que Julián le acababa de decir, pero la prueba era irrefutable, era su hijo. Se quedó mudo por varios segundos, no pudo evitar que miles de emociones se desataran dentro de él y no sabía por cuál dejarse dominar.
Por una parte, estaba feliz de saber que tenía un hijo, por otra, sabía que si le hacían la prueba terminarían acusándolo de violación, la gente que no lo conocía lo señalaría, incluso ahora, algunos que debían confiar en él, no lo hacían, como el caso de su p