Mundo ficciónIniciar sesiónMARTÍN.
—¡Despierta! ¡Despierta maldita sea! —siento un chorro de agua fría cayendo sobre mi rostro— ¡Mueve el trasero, Martín! —empiezo a reconocer la voz, pero parece más un eco, intento abrir la boca, pero no lo logró. —Voy a golpearte tan duro, que vas a lamentar haberme sacado del calor de mi hogar.







